†_Los Mundos de Coraline_†

 


Los Mundos de Coraline

Dirección: Henry Selick.
País: USA.
Año: 2009.
Duración: 100 min.
Género: Animación, fantasía, familiar.
Doblaje original: Dakota Fanning (Coraline Jones), Teri Hatcher (madre), Jennifer Saunders (señorita Spink), Dawn French (señorita Forcible), Ian McShane (Sr. Bobinsky), Keith David (gato), John Hodgman (padre), Robert Bailey Jr. (Wybie Lovat).
Guión: Henry Selick; basado en el libro de Neil Gaiman.
Producción: Bill Mechanic, Claire Jennings, Henry Selick y Mary Sandell.
Música: Bruno Coulais.
Fotografía: Pete Kozachik.
Montaje: Christopher Murrie y Ronald Sanders.
Diseño de producción: Henry Selick.
Estreno en USA: 6 Febrero 2009.
Estreno en España: 5 Junio 2009
Web Oficial (España): http://www.coraline.es
Web Oficial (USA): http://www.coraline.com

SINOPSIS

Coraline Jones es una niña de 11 años llena de vida, de curiosidad y mucho más aventurera de lo que haría suponer su edad. Acaba de trasladarse con sus padres de Michigan a Oregón. Echa de menos a sus amigos, y al ver que sus padres están desbordados por el trabajo, decide encontrar alguna distracción en el vecindario. Wybie Lovat, un chico de su edad que vive en el barrio, quiere ser su amigo, pero ella le considera un pesado. Visita a sus vecinas, dos excéntricas actrices inglesas llamadas Srta. Spink y Srta. Forcible, y al aún más extravagante Sr. Bobinsky. Después de estas experiencias, Coraline empieza a dudar seriamente de si su nuevo hogar le ofrecerá alguna diversión… Pero se equivoca. Descubre una puerta secreta dentro de su casa. Basta con cruzar el umbral de la puerta y recorrer un lúgubre pasillo para entrar en otra versión de su vida. Aparentemente, esta realidad paralela es parecida a su vida, pero mejor. Los adultos, entre los que se encuentra una amabilísima Otra Madre, parecen mucho más cariñosos. Incluso el misterioso gato es más simpático. Coraline empieza a pensar que pertenece a este Otro Mundo. Pero cuando la asombrosa y fantástica visita empieza a hacerse peligrosa y la Otra Madre planea retenerla para siempre, Coraline deberá recurrir a toda su inventiva, determinación y valentía para regresar a casa y salvar a su familia.

Música, BSO

Canción recomendada de color: violeta
(escuchar) 1. End Credits (01:54)
(escuchar) 2. Dreaming (02:20)
(escuchar) 3. Installation (02:28)
(escuchar) 4. Wybie (02:07)
(escuchar) 5. Exploration (02:01)
(escuchar) 6. Other Father Song (00:28)
(escuchar) 7. The Supper (01:31)
(escuchar) 8. Bobinsky (02:23)
(escuchar) 9. Fantastic Garden (01:34)
(escuchar) 10. Coraline Fly (00:24)
(escuchar) 11. Trap For The Mices (01:34)
(escuchar) 12. Mice Circus (01:27)
(escuchar) 13. Dreams Are Dangerous (01:27)
(escuchar) 14. Sirens Of The Sea (01:38)
(escuchar) 15. In The Bed (01:54)
(escuchar) 16. Spink And Forcible (00:33)
(escuchar) 17. It Was Fantastic (02:10)
(escuchar) 18. Ghost Children (01:28)
(escuchar) 19. Let’s Go (01:09)
(escuchar) 20. Playing Piano (02:48)
(escuchar) 21. Wybie That Talks (02:09)
(escuchar) 22. Cocobeetles (01:39)
(escuchar) 23. Alone (00:52)
(escuchar) 24. Dangerous (02:23)
(escuchar) 25. Reunion (01:10)
(escuchar) 26. Coraline Dispair (01:27)
(escuchar) 27. The Theater (01:33)
(escuchar) 28. The Famous Mister B (02:33)
(escuchar) 29. You Know I Love You (04:27)
(escuchar) 30. Mechanical Lulluby (02:24)
(escuchar) 31. The Hand (03:14)
(escuchar) 32. The Party (02:32)

CÓMO SE HIZO “LOS MUNDOS DE CORALINE”
Notas de producción © 2009 Universal Pictures

1. El proyecto

La historia de Coraline y su aventura en el Otro Mundo ha seguido muchos caminos, de un padre a una hija, de la pluma al papel, del libro a la película, del decorado a la pantalla 3-D. El autor Neil Gaiman recuerda que a principios de los años noventa su hija tenía “cuatro o cinco años. Cuando volvía del colegio, me encontraba en casa escribiendo. Se subía a mis rodillas y me dictaba pequeñas historias acerca de una niña llamada Holly cuya madre era raptada por una bruja mala que se parecía a su madre”. El escritor sigue diciendo: “Se me ocurrió buscar un libro con una historia parecida, pero no encontré ninguno y decidí escribirlo yo”. La hija del escritor, Holly Gaiman, recuerda: “Mi padre me leía partes de Coraline cuando era niña. Era una historia que él había empezado para mí y que nadie sabía ni había leído antes. Es un cuento precioso, y desde entonces ha estado conmigo”. Después de terminar unos cuantos capítulos, la carrera de Neil Gaiman despegó, y transcurrieron cinco años antes de que pudiera volver a dedicarse a Coraline. “Entonces pensé que Holly ya era mayor para una historia como ésta”. Pero tenía una hermana pequeña, May. El escritor era consciente de que si no terminaba el libro pronto, su otra hija también se haría mayor. Acababa de firmar un contrato para un libro, y se le ocurrió un plan para conseguir acabar Coraline: Durante los siguientes dos años, en vez de leer en la cama por la noche, escribiría Coraline”. Tenía un cuaderno al lado de su cama y, antes de dormirse, escribía entre cincuenta y cien palabras, unas cinco o seis líneas cada noche. “Fue un proceso muy lento”, reconoce. “Equivale aproximadamente a una página en seis días. Pero al hacerlo cada noche, conseguí acercarme al final”. Por fin, en 2000, dispuso de una semana entera para acabar la novela. Una de las piezas clave de la historia se basa en un recuerdo del autor: del mismo modo que muchos niños están convencidos de que sus juguetes cobran vida cuando ellos se duermen, el joven Neil Gaiman sospechaba algo muy diferente. Vivía con sus padres en una casa muy antigua. Dice: “Había una puerta en el salón que daba a una pared de ladrillos. Pero yo estaba seguro de que no era siempre así. Lo intenté todo para sorprender a la puerta. Me apoyaba contra ella, aparentando hacer otra cosa y la abría de golpe para ver. Creía que si lo conseguía, encontraría un pasillo. Incluso llegué a soñar que abría la puerta y había un túnel. En el libro, Coraline descubre una puerta sellada igual que la mía, pero un día la abre y ve un pasillo”.
Coraline se adentra en el pasillo y llega a Otro Mundo, donde empieza a acomodarse. Decide no tener en cuenta que la Otra Madre y el Otro Padre tienen botones negros en vez de pupilas. “Es una metáfora que da pie a muchas interpretaciones”, dice Neil Gaiman. “Y todas son correctas. Los ojos son las ventanas del alma. Los romanos tapaban los ojos de los muertos con monedas”.

Pero al descubrir a tres niños fantasma apresados desde hace mucho tiempo por la Otra Madre, comprende que sólo ella puede ayudarlos y que su familia en el mundo real también corre peligro. El autor explica: “Quería escribir un libro acerca del valor. La protagonista estaba aterrorizada, pero hacía lo que debía, a pesar del miedo y de los obstáculos”.

“También quería expresar que, a veces, las personas que más te quieren no siempre te prestan toda la atención necesaria, y que las personas que más se ocupan de ti no son necesariamente las que más te quieren”, sigue diciendo.

Su segunda hija, Maddy Gaiman, dice: “Es una historia que atrapa, engancha. Quieres que Coraline lo consiga”. El libro, ilustrado por Dave McKean, colaborador habitual de Neil Gaiman, fue publicado en 2002. “Cuando Harry Potter estaba en la cima de la fama”, dice el autor. “Pero también fue el primer año en que J.K. Rowling no respetó el plazo. Los medios de comunicación se fijaron más en nosotros de lo que suelen hacer con los libros infantiles, y la novela entró directamente en la lista de superventas del New York Times”.

Los escritores Philip Pullman (la trilogía La materia oscura) y Daniel Handler (Lemony Snicket. Una serie de catastróficas desdichas), entre otros, alabaron el libro. Neil Gaiman explica: “Gracias a los premios y a que Coraline está escrito en un idioma muy simple, además de ser una historia interesante, se usa como libro de texto en los colegios”.

Entre los muchos premios que ha recibido, destacaremos el de Mejor Libro para Jóvenes Adultos de la Asociación de Bibliotecas Americanas, y Mejor Libro de la revista Publishers Weekly. El audiolibro, narrado por el autor, fue escogido como Mejor Nuevo Audiolibro por Publishers Weekly.

El libro ha servido de inspiración para un cortometraje realizado por tres cineastas italianos; un espectáculo de marionetas de una compañía irlandesa; una obra de teatro de una joven compañía sueca; una novela gráfica de tapa dura, y un musical off Broadway que se estrenará esta primavera.

Se han vendido más de un millón de ejemplares en todo el mundo. El autor dice: “De todo lo que he escrito, Coraline es el libro que ha sido traducido a más idiomas, un total de treinta”.

Mientras escribía Coraline, Neil Gaiman seguía con interés la carrera del director y animador Henry Selick. Vio Pesadilla antes de Navidad (1993) la semana de su estreno; tampoco se perdió James y el melocotón gigante (1996). Recuerda: “Henry siempre me pareció una notable fuerza creativa. Mi agente estaba convencido de que nos caeríamos bien. Por eso, cuando acabé de escribir Coraline, le pedí a mi agente que se lo mandara a Henry. Eso ocurrió unos 18 meses antes de que se publicara el libro”.

Henry Selick dice: “Al leerlo, me sorprendió la yuxtaposición de dos mundos: el mundo donde todos vivimos, y ese otro donde la hierba siempre está verde. Neil, como Stephen King, describe el mundo actual, nuestro mundo. Abre la vida cotidiana para encontrar la magia”.

“Coraline me atrajo”, sigue diciendo el director. “Espero que los niños que vean la película sientan lo mismo. Es valiente, imaginativa y siente una curiosidad desbordante. Si ve algo interesante, quiere saber más. Me gustó que su mundo perfecto se convirtiera en algo aterrador. Y si Coraline, una niña de lo más normal, es capaz de triunfar sobre el mal, Neil tiene razón, significa algo”.

Y añade: “Neil invita el lector a ser parte de la aventura. Quise hacer lo mismo en la película”. Neil Gaiman recuerda: “Al cabo de una semana, Henry dijo que quería hacer la película. Bill Mechanic, un productor que ya había trabajado con él, compró los derechos. Henry empezó inmediatamente a escribir el guión. Ha conseguido sacar la película adelante porque nunca se rindió”.

“Neil estuvo dispuesto a ayudarme y aconsejarme desde el principio”, dice Henry Selick. “Pero sabía retirarse para permitir que me concentrara en el guión. En una adaptación, es importante respetar las partes principales de un libro, pero también hay que inventar y hacer cambios”.

Después de decidir que la estética de la película no seguiría el estilo de las ilustraciones de Dave McKean en el libro, el director se puso en contacto con el ilustrador y dibujante Tadahiro Uesugi: “Quería la estética clásica del libro de cuentos realzada por un potente grafismo. Tadahiro se inspira en los ilustradores estadounidenses de finales de los 50 y principios de los 60”.

Tadahiro Uesugi desarrolló el concepto en Japón durante más de un año antes de trasladarse a Estados Unidos para reunirse con Henry Selick y el ilustrador Michel Breton. Los dos ilustradores siguieron en contacto a pesar de los miles de kilómetros que les separaban.

Una vez aprobada la última versión del guión, la preproducción de LOS MUNDOS DE CORALINE empezó en 2005. El primer paso fue ocuparse de la dirección artística y del storyboard. Chris Butler, supervisor del storyboard, se encargó de guiar a los grafistas en cada escena de la película.

El storyboard es de vital importancia en la animación. Chris Butler dice: “Aquí no podemos usar varias cámaras ni repetir tomas. Los animadores trabajan fotograma a fotograma, por eso hay que saber con exactitud de qué toma se trata antes de rodarla. El storyboard nos permite trabajar a partir del guión, planear toda la película en imágenes – a veces incluso incorporamos nuevas ideas – y entregar el material directamente al departamento de cámara”. Esta fase de la preproducción hace posible plasmar en la pantalla las imágenes que el director tiene en mente.

Chris Butler y su equipo realizaron un storyboard del siglo XXI, y abandonaron los lápices para usar monitores LCD Cintiq, de Wacom, sobre los que se aplica un lápiz interactivo directamente a la pantalla. La punta del lápiz y la goma tienen unos mil niveles de sensibilidad para obtener un control preciso, y las pantallas pueden moverse para conseguir el ángulo más cómodo.

Chris Butler se entusiasma al describir el proceso: “Con Cintiq, construimos toda la película a partir de los paneles del storyboard, con música, audio y diálogos. Henry pudo verlo para asegurarse de que todo estaba correcto”.

Ahora bien, ¿qué era lo mejor para animar la aventura de Coraline? La animación stop-motion siempre estuvo en el pensamiento del director, aunque él y Bill Mechanic consideraron la posibilidad de la animación digital e incluso usar actores de carne y hueso. Pero Henry Selick decidió que “era la historia perfecta para la animación stop-motion”.

La animadora Amy Adamy describe el arte del stop-motion como “mover marionetas sin cuerdas”. El encargado de animación Travis Knight añade: “Cada toma es pura acrobacia”. “Se puede hacer cualquier cosa con stop-motion”, añade el grafista Ean McNamara, “es como esculpir con luz”.

El proceso de animación stop-motion es muy especializado. Los animadores manipulan fotograma a fotograma los objetos (personajes, atrezo, decorados, etcétera) en una plataforma de trabajo. Se fotografía cada fotograma para la cámara de cine. Cuando se ensamblan y proyectan las miles y miles de fotografías, los personajes se mueven con fluidez y continuidad. Es magia cinematográfica hecha a mano.

Filmar una película de animación stop-motion tiene muchos parecidos con un rodaje convencional: hay que construir decorados; se debe peinar a los personajes, maquillarlos, vestirlos, iluminarlos… y dirigirlos.

Pero el mundo de la película nace de la imaginación, especialmente de la imaginación de los animadores que mueven a los personajes milímetro a milímetro, dándole ese estilo tan particular.

Henry Selick explica: “El milagro del stop-motion, y una de las razones por las que me parece mágico, es que los personajes actúan de verdad a través de las manos de los animadores”.

El primer ejemplo de animación cinematográfica en stop-motion remonta al año 1898, con el corto “Humpty Dumpty Circus”, realizado por los emigrantes británicos Albert E. Smith y James Stuart Blackton, los pioneros del género que dieron vida a un circo de juguete con sus animales y acróbatas.

Los animadores europeos fueron los primeros en usar muñecos y otros objetos para contar una historia coherente, pero el californiano Willis Harold O’Brien refinó la técnica. Además de realizar cortos, también es suyo el largo El mundo perdido (1925) y, con el escultor Marcel Delgado, el primer King Kong (1933). Obtuvo un Oscar por su trabajo en El gran gorila (1949).

Uno de los ayudantes de O’Brien en esta última película era Ray Harryhausen, quien mejoró las técnicas de su mentor e inventó la “Dynamation”, que inspiró a generaciones de animadores entre los que está Henry Selick. Supo combinar a la perfección actores y animación stop-motion para acercar seres humanos y criaturas en películas como El monstruo de tiempos remotos (1953), La bestia de otro planeta (1957), Simbad y la princesa (1958) y Jasón y los argonautas (1963).

El animador húngaro George Pal (György Pal Marczincsak) llegó a principios de los 40 a Hollywood, donde produjo una serie de cortos “Puppetoon” para Paramount Pictures. No usaba la técnica de O’Brien ni de Harryhausen, sino la animación de sustitución, por lo que llegaba a necesitar hasta 9.000 muñecos o piezas diferentes, cada uno con una mínima variación, que se rodaban fotograma a fotograma para dar la impresión de movimiento. También es animación stop-motion, pero desde otra perspectiva.

Varios de sus cortos fueron nominados por la Academia. Pal recibió un Oscar honorífico en 1944. Produjo y dirigió largos de animación como The Great Rupert (1950), tom thumb (1958) y The Wonderful World of the Brothers Grimm (1962).

Millones de adultos y niños conocen el trabajo de Arthur Rankin Jr. y Jules Bass. Usando una técnica de stop-motion a la que bautizaron “Animagic”, regalaron a los telespectadores clásicos navideños como “Rudolph the Red-Nosed Reindeer” (1964) y “Santa Claus is Comin’ to Town” (1970). Bass dirigió los largos El soñador aventurero (1966) y Mad Monster Party? (1967), realizados con el mismo proceso.

En 1982, Tim Burton, entonces grafista conceptual en Disney, realizó el corto “Vincent” con el animador Rick Heinrichs, rodado en blanco y negro, y narrado por Vincent Price.

Una década después, Tim Burton escogió a un equipo de grafistas y animadores para crear el innovador musical en stop-motion Pesadilla antes de Navidad, a partir de una historia original suya. Le pidió a su amigo y compañero Henry Selick que lo dirigiera: “Fue un proyecto muy difícil, pero sabíamos que sería una película genial. Llevamos el stop-motion a otros niveles en cuanto a movimiento de cámara, iluminación, ambientación, etcétera”.

Han pasado diez años, y ahora Henry Selick ha hecho lo mismo con LOS MUNDOS DE CORALINE en el estudio de animación LAIKA Inc., instalado en Oregón. Este estudio, que emplea a 500 personas, se especializa en la producción de largometrajes, anuncios, vídeos musicales y otros, usando una amplia gama de técnicas: digital, stop-motion, 2-D y 3-D. La primera vez que el director trabajó con LAIKA fue para el corto de animación digital “Moongirl” (2005). La empresa también participó en La novia cadáver, nominada por la Academia, dirigida por Mike Johnson y Tim Burton, rodada en Inglaterra.

2. Las voces

Dar vida a un personaje de animación requiere varios elementos, y la voz es uno de ellos. Al contrario de lo que puede creerse, en este caso sólo era el principio del personaje. Henry Selick dice: “Primero grabamos las voces. Luego rodamos a alguien leyendo los diálogos para conocer los movimientos de los labios. Finalmente los animadores encajan los movimientos de la boca de los muñecos con los diálogos que han grabado los actores”. “Puede ser difícil para los actores porque carecen de decorados, atrezo y vestuario. Tampoco han visto a los personajes, sólo se trata de un trabajo de voz. Además, deben grabar numerosas versiones por si cambio de idea en una escena”, explica el director. Y añade: “La interpretación que el animador comunica al personaje se basa en la interpretación vocal”. Henry Selick y Bill Mechanic empezaron a buscar actores. Para Coraline, escogieron a Dakota Fanning, que entonces tenía la edad del personaje, pero mucha experiencia como actriz. La joven actriz, hablando de Coraline dice: “Coraline siempre busca aventuras. Colecciona objetos que no atraen a nadie, pero para ella son un tesoro”. Las sesiones de grabación de Dakota Fanning eran filmadas con cámara digital. Explica: “Si hacía cualquier cosa, un gesto, un movimiento, podrían añadirlo al personaje de Coraline”. En ese aspecto, el trabajo del actor puede influir en el trabajo del animador. Dakota Fanning entendió el personaje desde el primer momento: “Debía comunicar miedo y calma al mismo tiempo con la voz. Coraline está aterrorizada, pero sabe que no puede entregarse al miedo. Ya que es la única persona con ojos en el Otro Mundo, comprende que los demás ya no son humanos y carecen de alma”. Neil Gaiman se quedó asombrado ante la joven actriz: “Dakota comunica el valor y la energía del personaje. Pone un acento del medio oeste que no es suyo. Al escucharla, nadie puede negar que es Coraline”. Henry Selick añade: “Es una buena intérprete que ha sabido aportar profundidad emocional a Coraline. Entiende el personaje y lo hace creíble”.

La relación clave es la que une a Coraline con su madre o, mejor dicho, a sus madres, la de verdad y la Otra Madre. Los cineastas vieron a muchas actrices para encontrar a una capaz de dar voz a las dos madres. El director dice: “Ya habíamos escogido a Dakota. Vi y escuché a unas 70 actrices para ver si su voz funcionaba con la de Dakota. Teri Hatcher se colocó en primera posición. Tiene una voz cálida, preciosa”.

En su primer papel como “voz”, la actriz se enfrentó a un difícil trabajo, interpretar a la cansada madre de Coraline, y a la alegre Otra Madre. Pero en realidad son tres voces. Teri Hatcher explica: “La última es la voz de la Malvada Madre, así la llamo, cuando la Otra Madre se muestra tal como es realmente. Es una fuerza diabólica que lleva muchos años existiendo y alimentándose del alma de los niños. Para conseguirlo, tuve que olvidar mis inhibiciones y lanzar auténticos alaridos”.

Sigue diciendo: “Según avanzaba el proceso, empecé a sentirme más segura, podía ser más divertida, más sarcástica, más malvada. Pero lo asombroso es cuando vi imágenes rodadas y descubrí cómo los animadores habían usado mi voz para imprimir realismo al personaje. Son auténticos genios”.

Los actores no suelen grabar sus sesiones juntos, pero en este caso, dos intérpretes sí lo hicieron, Dawn French y Jennifer Saunders, el conocido tándem cómico británico que lleva 30 años en los escenarios, en el papel de la Srta. Forcible y la Srta. Spink, respectivamente.

“Son las vecinas de Coraline”, dice el director. “Viven en un mundo de fantasía, siempre hablando de su pasado como grandes actrices, cuando lo más seguro es que fueran vedettes de revista. Son muy amables, pero la Sra. Forcible es muy dramática”.

A propósito del momento en que los cineastas empezaron a buscar voces para la pareja de solteronas, Neil Gaiman dice: “Hice mi gran y única sugerencia para el casting. Dawn French había participado en la versión inglesa del audiolibro de Coraline y había estado genial”.

El director se desplazó a Londres para las sesiones de grabación: “Durante todo un día trabajamos con Dawn haciendo de Srta. Spink, y con Jennifer, de Srta. Forcible. Estaban bien, pero no era espléndido. Les pedí que intercambiaran sus papeles. Se miraron y asintieron. Muchos actores se habrían ido. A partir de ese momento, fue fantástico”.

Jennifer Saunders dice: “Es extraño, pero somos muy intercambiables. La Srta. Spink y la Srta. Forcible tienen por costumbre meterse la una con la otra, como ocurre a menudo con las personas mayores. Una dice algo, y la otra, lo contrario. Un poco como en ¿Qué fue de Baby Jane?”

Dawn French añade: “Siempre compiten, incluso cuando cantan. Una siempre intentará superar a la otra con una octava”. En cuanto al vecino de arriba de Coraline, posiblemente sea la elección más singular del reparto. “El Sr. Bobinsky es un gigante ruso de 2,40 metros con los ojos azules”, explica Henry Selick. “Siempre lleva remolacha cruda en el bolsillo porque lo considera saludable y dice tener un circo de ratones saltadores”.

Sin embargo, el escogido para darle vida fue el actor británico Ian McShane, que mide 1,73 metros y no tiene los ojos azules. “Supongo que Henry debió verme y escucharme en ‘El ala oeste de la Casa Blanca’”, dice el actor, riendo, a modo de explicación y refiriéndose a su papel de negociador ruso en la popular serie. “Siempre he disfrutado imitando acentos y doblando a personajes. Hay un contacto directo con el realizador para crear algo concreto”.

Henry Selick sólo tiene palabras de elogio para el actor: “La voz de Ian es como un pozo sin fondo. Consigue hacer que el Sr. Bobinsky sea imponente, cómico, triste, distante y, en el Otro Mundo, incluso malvado”.

En ambos hogares de los Jones, “John Hodgman presta su voz al cansado padre de Coraline”, explica el director. “Le había visto en “The Daily Show”, y pensé en él para el papel. Cuando se le escucha con Dakota y Teri, encaja a la perfección”.

Y añade: “Gracias a su fantástica dicción y a su sentido de la improvisación, John da vida a un padre divertido y simpático. La madre está más estresada, pero él hace chistes malos y siempre le canta la misma canción a Coraline. Canta con mucho amor, pero canta fatal. Cocina con mucho amor, pero cocina fatal, etcétera”.

En el Otro Mundo, el Otro Padre es elegante, no mete la pata. Henry Selick dice: “Le dije a John que fuera Dean Martin, aunque sabía que nunca sería Dean Martin, pero salió bien. Más que Dean Martin, es Bing Crosby”.

Durante su visita al Otro Mundo, Coraline conoce a un gato negro con el que ya se había cruzado en el mundo real. El enigmático animal tiene el don de poder moverse en ambos mundos, pero sólo habla en uno. El director explica que “el gato es, muy a su pesar, el ángel de la guarda de Coraline porque tiene ojos, no botones como los demás habitantes del Otro Mundo”. El actor Keith David, premiado por los Emmy, presta su voz al sabio felino.

Wybie Lovat es un personaje que Henry Selick ha añadido en la versión cinematográfica: “Coraline piensa mucho y necesitaba a alguien con quien pudiera compartir esos pensamientos. Wybie es un chico que vive en el barrio; es listo, pero se siente solo. Se ha fabricado una bicicleta eléctrica con la que explora los bosques de los alrededores”.

Sigue diciendo: “La abuela de Wybie, otro personaje que he añadido, es la dueña de la casa donde vive Coraline. Wybie ha oído cosas acerca de los secretos de la casa, pero no sabe mucho. Cuando descubre la verdad, demuestra ser un amigo de verdad”.
Robert Bailey Jr es la voz de Wybie. A pesar de su corta edad, es un actor veterano.

3. El diseño

No ha habido un largo de animación más singular e innovador que LOS MUNDOS DE CORALINE. Es la mayor producción realizada hasta ahora en animación stop-motion, y la primera en 3-D estereoscópico. En LAIKA, Henry Selick trabajó con “personas increíbles; a algunas hacía 20 años que las conocía”. Más de 20 personas de otras partes de Estados Unidos, e incluso de otros países, tuvieron que instalarse en Portland temporalmente. El encargado de animación Travis Knight dice: “Hacer cine es un esfuerzo basado en la colaboración. Cada uno de nosotros aportamos algo a estas cautivadoras historias”. Cuando el autor Neil Gaiman visitó los estudios LAIKA, se quedó sorprendido: “No era consciente de que absolutamente todo lo que se ve en la pantalla debe diseñarse o fabricarse antes. Por ejemplo, cada brizna de hierba se dibuja o se hace con material sintético”. Tomando en cuenta que cada elemento debe hacerse a mano, era necesario toda una semana para realizar 74 segundos de película. Sin embargo, Henry Selick reconoce: “Cualquier película de animación es un proceso muy largo. No se tarda más en hacer una película de animación stop-motion que de animación digital”. Añade: “Después de hacer pruebas con los decorados, el atrezo y la cámara, al empezar a rodar, estamos muy seguros. No necesitamos rodar desde varios ángulos como en una película de acción real, rodamos exactamente lo que necesitamos”. Como en cualquier película, el rodaje se planea por secuencias que suelen ir agrupadas por localizaciones. “Los dos mundos de Coraline cobraron vida gracias a los muñecos, atrezo y decorados en miniatura”, dice el director. “Todo debe pensarse de antemano para diseñarlo y crearlo”. Uno de los primeros miembros del equipo en empezar a trabajar fue la supervisora de fabricación Georgina Hayns, que trabajó en La novia cadáver en calidad de encargada de armazones y reside habitualmente en Inglaterra. Está al frente de un departamento crucial con más de 70 personas a su cargo. Dice: “Me ocupo del reparto. Es un placer verlos cobrar vida poco a poco”. Añade: “Un muñeco tiene un armazón muy complicado en su interior. Las muñecas normales, las marionetas manuales o de cuerdas, no sirven para trabajar en una película stop-motion”.

Fabricar un muñeco para LOS MUNDOS DE CORALINE ha requerido el trabajo de unas diez personas durante 3 ó 4 meses. Georgina Hayns dice: “Nuestros muñecos están hechos con silicona, espuma de látex y resina sobre un armazón metálico. Deben ser muy resistentes y durar mucho tiempo. El rodaje de la película fue de 18 meses, después de una preproducción de dos años. Todo lo que va a salir en la pantalla se consulta con el director, y yo me ocupo directamente de cualquier detalle que se aplique a los muñecos”.

Sigue diciendo: “El primer paso es que un grafista conceptual diseñe el aspecto del muñeco. Una vez aprobado, un escultor convierte la imagen bidimensional en un objeto tridimensional. El director nos explica qué quiere que haga cada muñeco y, a continuación, lo fabricamos. Hay diferentes formas de animación facial, por lo que hay que decidir si el muñeco tendrá varias cabezas intercambiables– en este caso la cabeza es dura, pero el molde es blando – o una cabeza mecánica y blanda realizada en un molde duro.

“En La novia cadáver usamos cabezas mecánicas. Esta vez hemos ido más lejos usando cabezas intercambiables, y los muñecos tienen caras lisas y expresivas. Es mucho más sofisticado. Podemos mover la parte superior e inferior de la cara con mayor libertad gracias a un sistema de imanes. Algunos personajes, como el Padre, el Otro Padre y la Srta. Spink, tienen cabezas mecánicas porque iba mejor con su personalidad”.
Henry Selick dice: “Las cabezas mecánicas pueden ser muy sutiles, pero las intercambiables tienen una mayor gama de expresividad”.

Georgina Hayns explica: “El interior de la cabeza de un muñeco es comparable a un reloj suizo. El animador manipula las expresiones faciales del personaje. Las cejas, la mandíbula, los labios, todo tiene ajustes. La cabeza contiene minúsculas articulaciones”.

Una vez escogido el estilo de animación facial “se pasa al cuerpo del muñeco”, dice la supervisora. “Hay que decidir con qué materiales se fabricará. El escultor debe conseguir un parecido perfecto. Esculpe el muñeco en barro y separa cada parte. Un especialista en moldes realiza un molde para cada parte. El equipo de vaciado se ocupa de fabricar el muñeco, y el equipo de armazones hace el esqueleto metálico que sostendrá al muñeco”.

Añade: “Los pintores equivalen a los maquilladores. Pintan miles de caras intercambiables. Una persona se ocupa de los labios de la Otra Madre en la última parte de la película; otra, de las cejas…” La primera pintora Cynthia Star reconoce que la cabeza intercambiable de la Srta. Forcible fue “uno de los muñecos más difíciles. Henry la quería muy pálida. Primero le dimos tonos carne, luego iluminamos partes de la cara. Después usamos amarillos para envejecerla y, finalmente pintamos las bolsas debajo de los ojos”.

Se crearon 28 muñecos diferentes de 25 centímetros cada uno para el personaje de Coraline. Asimismo fueron necesarios nueve cambios de vestuario para la protagonista. Como mínimo, se hacen seis trajes de cada modelo. De las partes del cuerpo más frágiles, como las manos del Sr. Bobinsky, se realizan varios ejemplares porque “es lo primero que se rompe en los muñecos, a pesar de los alambres que llevan dentro”, explica Georgina Hayns.

La supervisora añade: “Henry, nuestra encargada de vestuario Deborah Cook y yo diseñamos los trajes después de enterarnos de qué llevan actualmente las chicas de esta edad. Buscamos las telas adecuadas en Los Ángeles, San Francisco y Londres”.

“El departamento de Deborah tuvo que encontrar telas adecuadas. Por ejemplo, el muñeco de Coraline mide 25 centímetros. Si hacemos un primer plano, hay que saber de antemano cómo quedará la tela en una pantalla 3-D”.

Por ejemplo, los guantes de piel victorianos fueron perfectos para fabricar los zapatos de algunos de los muñecos y las botas del Sr. Bobinsky.

Los pintores se encargaron de envejecer la ropa o añadir detalles como copos de nieve (hechos con pegamento y bicarbonato) fundiéndose en la ropa. El impermeable con capucha de Coraline, de tela y silicona, y sujeto con un armazón metálico, podía aguantar los rigores de múltiples manipulaciones. Aunque no duró tanto como el famoso impermeable que Peter Falk llevó durante años para encarnar al teniente Columbo. Fue necesario reemplazar regularmente el de Coraline.

Otra dificultad fue crear el pelo de los muñecos. Henry Selick quiso que, por primera vez en la historia del stop-motion, los personajes lucieran melenas aparentemente naturales en vez del habitual pelo esculpido. Hubo que experimentar con diferentes tipos de pelo humano, animal e incluso espumillón. Georgina Hayns explica: “El cabello humano es demasiado poroso, no se pega. La encargada de cabellos y pelos, Suzanne Moulton, tuvo la idea de utilizar pelo sintético, mohair concretamente. Además, se fabricaron varias pelucas de repuesto para las escenas de acción”.

La supervisora del departamento de muñecos dice: “El departamento de vaciado se encargó de borrar todas las líneas de sutura en las superficies visibles de los muñecos. Siempre hay alguien preparado para reparar un muñeco que acaba de desgarrarse. Usa una lupa y trabaja como lo haría un maquillador”. Deborah Cook añade: “En el departamento de vestuario usamos herramientas quirúrgicas y jeringas”.

Se usaron hasta 52 platós en los estudios LAIKA. Aunque estos platós son definitivamente más pequeños que en una película de acción real, todos funcionaban a la vez en los momentos culminantes de la producción. Se construyeron más de 130 decorados para describir los dos mundos.

Algunos decorados eran los mismos, pero cada uno en su mundo, como el decorado de la cocina, por ejemplo. El director de fotografía Peter Kozachik explica: “Visualmente, la historia ofrece una fuerte sensación de ‘déjà vu’, de ‘he estado aquí antes’. La decoración de ambos mundos, las habitaciones, los colores, el cielo, el paisaje debían ser parecidos, pero distintos. Un mundo es normal, el otro es extraño y fantasioso”.

Otros decorados sólo pertenecían a uno de los dos mundos. Por ejemplo, se tardó 66 días en animar la secuencia del Circo de Ratones Saltadores en el Otro Mundo, con 61 personajes ratoniles perfectamente coreografiados.

El diseño de los decorados y el atrezo más complejo incluían sistemas de paneles corredizos, motores y ruedas que permitían a los animadores mover los elementos para el rodaje fotograma a fotograma. También incorporaban anclajes para sostener al muñeco durante el proceso de animación.

Muchos decorados se construyeron en plataformas para que los animadores pudieran trabajar desde abajo, sobre todo a la hora de rodar secuencias de acción.

Para crear el increíble follaje y las flores del jardín de la Otra Madre, Oliver Jones utilizó materiales cotidianos, como pelotas de pimpón (dentro de las flores) y alambre.

La modelista Rebecca Stillman y el encargado de moldes Kingman Gallagher crearon una sección de quesos con silicona elástica. También se usó ese material para las crecientes uñas de la Otra Madre.

Neil Gaiman colgó algunas secuencias aprobadas por la productora en su página web: “Lo interesante es que algunas personas discutían acerca de si era stop-motion mejorado digitalmente. Las caras de los muñecos, el pelo y la tela de la ropa se movían con perfecta naturalidad”.

A pesar de ceñirse a las reglas y estética de la animación stop-motion, fabricarlo y manipularlo todo a mano, el proceso también entró en la era digital.

“Utilizamos el ordenador como nunca se había hecho antes en stop-motion”, dice el encargado de animación Travis Knight. “Es una paradoja, pero ya no se puede hacer una película en stop-motion sin usar el ordenador”.

Esto se debe en parte a que LOS MUNDOS DE CORALINE se rodó con cámaras digitales. Almacenar cada fotograma en un ordenador permitía a los animadores verlos en un monitor. Al tener acceso instantáneo a las fotografías, podían corregir cualquier error. Una toma puede tardar una semana en completarse. Antes era imposible ver el resultado sin que se revelara.

Otra área clave por la que LOS MUNDOS DE CORALINE pertenece totalmente al siglo XXI es la animación facial. En este caso, se trata de una combinación de las tradicionales esculturas hechas a mano y dibujos con modelos digitales e impresiones en 3-D con la que se consigue un nivel de expresión que no se había alcanzado hasta ahora.

Travis Knight explica el proceso: “Para la animación con cabezas intercambiables, se hace un modelo en el ordenador basado en los dibujos creados por un animador bidimensional. El modelo se imprime con el sistema de prototipo rápido con una impresora 3-D, que nos da la parte tangible superior e inferior de la cara. A continuación se pinta a mano y la cabeza se coloca delicadamente en el muñeco. El resultado es una animación facial de gran expresividad. Coraline exterioriza sus emociones. Se tiene la impresión de ver a alguien de carne y hueso”.

El departamento de prototipo rápido (RP) está a cargo del supervisor de estructuras faciales Brian McLean y del diseñador de animación facial Martin Meunier. Es el perfecto ejemplo de cómo se puede usar la tecnología para mejorar la creación manual. Con un escaneo de alta resolución de modelos detallados de resina de las esculturas originales, los pintores digitales del departamento RP fabrican múltiples cabezas intercambiables, teniendo sumo cuidado de guardar cada detalle e imperfección esculpidos manualmente. A continuación, estas cabezas esculpidas digitalmente se imprimen como objetos tridimensionales, que se limpian, lijan y pintan. Al respetar la integridad escultural del modelo original, los personajes no pierden el toque humano con el que fueron creados.

Cada máquina es aproximadamente del tamaño de un dispensador de agua. Para LOS MUNDOS DE CORALINE fueron necesarias tres impresoras de Objet Geometries Ltd., líderes en tecnología RP.

Sin embargo, hay una línea perfectamente visible entre la parte superior e inferior de la cara de los muñecos, que debe eliminarse digitalmente en la posproducción.

¿Cuál es el resultado final? Jack Skellington, de Pesadilla antes de Navidad, disponía de 150 posibles expresiones faciales, mientras que 16 años después, Coraline dispone de hasta 200.000.

Las imágenes y/o modelos esculpidos pasan por el departamento RP para obtener resultados tangibles. “Cuando realiza una previsualización a partir de los datos que han sido escaneados en 3-D, el ordenador RP lo separa físicamente y lo reconstruye capa por capa. Al imprimirlo, vemos el resultado exacto”, explica Brian McLean. Además, cualquier objeto creado por RP debe ser pintado a mano antes de usarse.

Igual que la animación stop-motion y 3-D, el proceso RP usado en LOS MUNDOS DE CORALINE es “la combinación de dos tecnologías”, dice Brian McLean. “Empieza con tecnología punta y termina con un acabado manual. Un objeto físico entra en el reino digital y vuelve a salir como objeto físico”.

La escena con más personajes es cuando Coraline y Wybie ven el espectáculo creado por la Srta. Forcible y la Srta. Spink en el Otro Mundo con 248 perritos. Gracias al sistema RP se pudo crear cada perrito individualmente. En ningún momento se duplican los animales, como suele ocurrir en la animación digital. Los perritos en segundo plano se manipularon con un sistema mecánico controlado manualmente. Los perros en primer plano son muñecos animados individualmente, como el perrito acomodador con la linterna en la boca.

Neil Gaiman se quedó asombrado al ver la secuencia: “Cada uno de los perritos podía moverse en su asiento, ir para atrás o adelante. Todos se mueven mientras pasan los trapecistas por encima de sus cabezas. No podía creerlo”.

Travis Knight, el encargado de animación, dice: “Además de tener un increíble sentido visual, Henry entiende el movimiento mejor que nadie con quien he colaborado. Consigue que todos trabajemos mejor. Ve algo y dice, cuatro más a la izquierda, y siempre tiene razón”.

La animadora Amy Adamy añade: “Henry sabe lo que quiere y no hace concesiones. Lo que tiene en la cabeza debe estar reflejado en la pantalla. Ensayamos las tomas juntos, hace dibujos para hacernos entender lo que quiere”.

Una vez realizada la toma completa, el supervisor digital Martin Pelham y su equipo la codifican y marcan, haciendo posible que cualquiera en LAIKA tenga acceso a las imágenes para comprobarlas.

Henry Selick dice: “De joven, estudié dibujo, escultura, fotografía y música. Cuando me interesé por la animación, entendí que podía usar todo lo que había aprendido”.

Una visita al rodaje de LOS MUNDOS DE CORALINE en los estudios LAIKA es entrar en un mundo como ningún otro. De pronto, la imaginación se hace tangible a cada momento.

Los 52 platós, oficinas, talleres y almacenes ocupan una hectárea. A pesar de tener que cruzar el equivalente a un campo de fútbol, todo el equipo está bajo el mismo techo.

Los talleres están repletos de piezas de recambio para los muñecos, los decorados y el vestuario. Hay cajas llenas de cabezas intercambiables, de labios sonrientes, de labios tristes generados por el sistema RP y acabados a mano.

Unos metros más allá, cruzando una puerta, nos encontramos con cajas de “cabezas Gobo”, que poco tienen que ver con los muñecos. Se trata de piezas usadas por los eléctricos. Nos acercamos a los platós. Unas pesadas cortinas cierran las decenas de platós, algunos de ellos con una señal de “plató caliente” . Una luz roja en el exterior indica que se está rodando en el plató, aunque aquí no es necesario mantener silencio.

Un “plató caliente” significa que se está enfriando con una máquina de aire acondicionado portátil antes de rodar para que los muñecos no se derritan y los animadores estén algo más cómodos, sobre todo durante el verano. La actividad es continua mientras los miembros del equipo pasan de un plató a otro y se mueven cuidadosamente en los decorados.

El Palacio Rosado, el nombre de la casa donde se han mudado Coraline y sus padres, parece una casa de muñecas de gran tamaño. Como cualquier decorado, el interior apenas está acabado. Los interiores están reproducidos en otros platós.

El Palacio Rosado del Otro Mundo es aún más bonito, más nuevo, pero basta con echar una ojeada detrás de la fachada para descubrir que no es más que eso, una fachada.

Cada día a la una en punto el equipo se va a comer . El silencio y las sombras invaden los platós con los muñecos congelados en medio de una toma.

La noche también puede caer en pleno día siempre que haga falta. Basta con un cielo estrellado cosido a mano. Como siempre en LOS MUNDOS DE CORALINE, el cielo no es digital, sino pintado a mano.

En total, las zonas de rodaje propiamente dichas ocupan 16.470 metros cuadrados. Nunca se habían usado 52 platós en una película de animación stop-motion.

El director Henry Selick quiso ofrecer al público la posibilidad “de sumergirse en una experiencia cinematográfica tridimensional”, por lo que LOS MUNDOS DE CORALINE es el primer largo de animación stop-motion rodado íntegramente en 3-D estereoscópico.

La primera película stop-motion en 3-D es el corto “In Tune with Tomorrow”, de John Norling, rodado para ser exhibido en la Exposición Mundial de Nueva York en 1939. Los dos procesos siguieron caminos diferentes hasta que, hace unos años, Walt Disney Pictures pasó la película Pesadilla antes de Navidad, de Henry Selick, al formato 3-D.

Después de ver los resultados, el director y su director de fotografía habitual, Pete Kozachik, quedaron muy contentos. El estreno de la versión 3-D en 2006 fue todo un éxito.

Henry Selick dice: “Cuando rodé Pesadilla antes de Navidad y James y el melocotón gigante, hicimos unos pocos experimentos en 3-D. Lenny Lipton es amigo mío, y el hombre que más sabe de esta tecnología. Actualmente trabaja en RealD, la empresa líder en 3-D”.

“En 2004, Lenny me enseñó lo último en imágenes estereoscópicas. Bill Mechanic y yo nos convencimos de que el 3-D era lo mejor para dar vida a Coraline y a sus dos mundos. Desde entonces, las proyecciones digitales, el proceso RealD y el nuevo sistema de objetivos estereoscópicos han mejorado mucho. Y las gafas son más cómodas”. seguir leyendo en… LA BUTACA

Datos Rápidos:

LOS MUNDOS DE CORALINE es la primera película de animación stop-motion concebida y fotografiada en 3-D.

El rodaje duró 18 meses, y la preproducción, dos años.

Más de 20 personas de otras zonas de Estados Unidos y del extranjero se trasladaron a Portland, Oregón, para trabajar en los estudios LAIKA.

Se construyeron más de 130 decorados repartidos en 52 platós que ocupan 16.470 metros cuadrados. Ningún largo de stop-motion había usado tantos platós a la vez.

Diez personas trabajaban de 3 a 4 meses para hacer un solo muñeco.

Fueron necesarios 28 muñecos diferentes de varios tamaños para el personaje de Coraline. El mayor mide 25 centímetros.

En una secuencia, Coraline cambia 16 veces de expresión en 35 segundos.

El animador de Coraline tenía la posibilidad de escoger entre 207.336 expresiones diferentes.

La Madre disponía de un total de 17.633 combinaciones faciales.

Es la primera vez que se realiza una secuencia de morphing en animación stop-motion. La secuencia es de 130 fotogramas y dura 6 segundos.

El proceso de rodaje en 3-D se realiza con una sola cámara que fotografía dos veces el mismo fotograma, una vez para el ojo derecho, otra, para el izquierdo.

En una semana de rodaje, 300 personas trabajando en 52 platós rodaban 74 segundos de película.

El público que mira el espectáculo con Coraline y Wybie está compuesto por 248 perritos.

En la secuencia del Circo de Ratones Saltadores, 61 ratones perfectamente coreografiados aparecen en la pantalla al mismo tiempo.

Se fabricaron 40 árboles a mano para el huerto.

Fueron necesarios 117 metros cuadrados de pelo falso para hacer las veces de hierba.

Los lirios del jardín son dedales de silicona pintados a mano.

La nieve está hecha con pegamento y bicarbonato.

Las flores del jardín fantástico del Otro Mundo están hechas con pelotas de pimpón.

Se usaron palomitas de maíz enfriadas y pintadas para imitar los cerezos en flor.

El único cuero suficientemente fino para los zapatos de los muñecos y las botas del Sr. Bobinsky procede de antiguos guantes de la era victoriana.

Datos curiosos:

La empresa de mudanzas Ranft Bros. se llama así en honor a dos artesanos de la animación, los hermanos Jerome y el fallecido Joe Ranft.

Los billetes con los que se paga la mudanza llevan un dibujo de la cara del director Henry Selick.

Las zapatillas de mono que lleva el Otro Padre son una referencia a Monkeybone, de Henry Selick.

La yema de huevo que la Otra Madre pone en un cuenco se transforma en la imagen de Jack Skellington, el protagonista de Pesadilla antes de Navidad.

Los discos en el despacho del Otro Padre son de The Rockets, la banda de Harry, el hijo de Henry Selick, y de la suya, The Sharks, además del animador principal Travis Knight haciendo de “Chilly T”.

El periódico en el que está envuelta la muñeca de Coraline tiene una foto de los perros y caballos del supervisor de carpintería Bo Henry.

El gran almacén Linden se llama así por el jefe de producción Harry Linden.

Hace décadas que las señoritas Forcible y Spink se conocen, al igual que las dos actrices que les prestan su voz, el tándem cómico formado por Dawn French y Jennifer Saunders.

La voz de la libélula pertenece a Emerson, la hija de Teri Hatcher.

George, el hijo de Henry Selick, dobla a uno de los niños fantasma.

Harry, el otro hijo del director, dobla a uno de los amigos de Coraline que vemos en la foto que cobra vida en el Otro Mundo.

Antes de saber que la película se rodaría en Oregón, en los estudios LAIKA, Henry Selick había decidido que la película transcurriría en Ashland, Oregón, una pequeña ciudad conocida por su festival shakesperiano de verano, un aliciente para las señoritas Forcible y Spink.

Referencia: http://www.labutaca.net/films/64/los-mundos-de-coraline.php

Apartado expuesto por Gotico666oscuro


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