†_Pacto con el Diablo_†

Pacto con el Diablo

Este apartado no refleja necesariamente mi ideología, se expone en cualquier caso como curiosidad.

Procedimiento:

Para hacerse obedecer de toda la jerarquía demoníaca, la primera cualidad requerida es saber componer el bastón fulminante y el círculo cabalístico.

Empezaréis la antevíspera del pacto yendo a cortar, con un cuchillo nuevo que no haya servido, una varilla de nogal silvestre precisamente en el momento en que el sol aparece en el horizonte. Hecho esto, os proveeréis de una piedra "ematilla" y de cirios benditos, y elegiréis en seguida un sitio para la ejecución, en el que nadie venga a interrumpiros. Podéis hacer, si queréis, el pacto en una habitación aislada, en alguna choza o en un viejo castillo ruinoso, porque el espíritu tiene el poder de transportar allí el tesoro que le place.

Así dispuestos, trazaréis un triángulo con vuestra piedra ematilla, y eso únicamente la primera vez que hagáis el pacto. En seguida colocaréis dos cirios benditos en un lado con el Santísimo Nombre de Jesús; para que los espíritus no puedan dañaros, y después pondréis en medio del triángulo, teniendo en la mano la varilla con la gran apelación al espíritu, la clavícula, la petición que queráis hacerle, co el pacto y la respuesta del espíritu tal como se transcribe luego.


Habiendo ejecutado lo que acabo de deciros, empezaréis a recitar la apelación siguiente, con esperanza y firmeza:

Gran apelación a los espíritus con los que se desea formar un pacto:
"Emperador Lucifer, señor de todos los espíritus rebeldes, ruégote que me seas favorable en la apelación que hago a tu gran ministro Lucífago Rocafale, deseando hacer pacto con él. Ruégote también, príncipe Belzebú, que me protejas en mis empresas. ¡Oh conde Astarot! séame propicio y haz que en esta noche el gran Lucífago se me aparezca bajo forma humana y sin ningún hedor y que me conceda, por medio del pacto que voy a presentarle, todas las riquezas que necesito – ¡Oh, gran Lucífago! ruégote que abandones tu morada, en cualquier parte del mundo, que te encuentres, para venirme a hablar; si no te obligaré por fuerza del gran Dios vivo, de su excelso Hijo y del Espíritu Santo. Obedéceme prontamente o serás eternamente torturado por la fuerza de las potentes palabras de la Gran Clavícula de Salomón, de la que servía para obligar a los espíritus rebeldes a admitir su pacto; así, pues, aparécete cuanto antes o voy a atormentarte continuamente por las fuerzas de las potentes palabras de la Clavícula : ‘Agión, Tetragram, vaycheen, stimilamato y ezpares, retragammaton oryoram irion erglión existión eryona onera brasin movn messia, soler Emmanuel Sabast Adonay’ te adoro, te invoco"

Podéis estar seguros de que tan luego como hayáis leído las poderosas palabras antes indicadas, aparecerá el espíritu y os dirá lo que sigue:

APARICIÓN DEL ESPÍRITU

Heme aquí : ¿Qué me quieres? ¿Por qué turbas mi reposo? Respóndeme.

Lucífago Rofacale

PETICIÓN AL ESPÍRITU

Te he llamado para pactar contigo y a fin de que me enriquezcas cuanto antes; sino, te atormentaré con las potentes palabras de la Clavícula.

N.N.

RESPUESTA DEL ESPIRITU

No puedo acceder a tu demanda sino a condición de que me vendas tu alma y tu cuerpo para dentro de veinte años, a fin de hacer yo de ellos lo que más me plazca.

Lucífago Rofacale

Entonces le echáis vuestro pacto, que debe estar escrito de vuestro propio puño, en un pedazo de pergamino virgen, y el cual consistirá, a poca diferencia, en la siguientes palabras firmadas por vuestra rúbrica y con algunas gotas de vuestra propia sangre:

"Prometo al gran Lucífago recompensarle dentro de veinte años de todos los tesoros que me dé. En fe de lo cual he firmado. – N.N. "

NEGATIVA Y DESAPARICION DEL ESPIRITU

No puedo conceder tu demanda.

Lucífago Rofacale

Entonces, para obligar al enemigo a obedeceros, volveréis a leer la gran interpelación con las terribles palabras de la Clavícula, hasta que el espíritu reaparezca.

SEGUNDA APARICION DEL ESPIRITU

¿Por qué vuelves a atormentarme? Si me dejas en reposo, te daré el tesoro más precioso, a condición de que me consagres una moneda todos los primeros lunes de cada mes y que no me llamarás sino un día de cada semana, a saber: desde las seis de la tarde hasta las dos de la noche. Recoge tu pacto; ya lo he firmado, y si no cumples tu palabra, serás mío dentro de veinte años.

Lucífago Rofacale

RESPUESTA AL ESPIRITU

Acojo tu demanda a condición de que me darás el más precioso tesoro para podérmelo llevar enseguida.

N.N.

RESPUESTA AL ESPIRITU

Sígueme y tomarás el tesoro que voy a enseñarte.

Lucífago Rofacale

Entonces seguiréis al espíritu por la ruta del tesoro que está indicada en el triángulo de los pactos, sin amedrentaros, y echaréis vuestro pacto firmado sobre el tesoro; tocándolo con vuestra varilla, tomaréis de él cuanto podáis y regresaréis, andando de espaldas, al triángulo. Dejaréis en él vuestro tesoro ante vos y empezaréis en seguida a leer el despido del espíritu, tal como se indica:

DESPIDO DEL ESPIRITU

"¡Oh, gran Lucífago! Contento estoy de ti por el presente; déjote en reposo y te permito que te retires adonde mejor te plazca, sin hacer ruido ni dejar el más mínimo hedor. Piensa también en tu compromiso a mi pacto, porque si faltas a él un momento, puedes estar seguro de que te atormentaré eternamente con las grandes y poderosas palabras de la Clavícula del rey Salomón, por las que se fuerza a obediencia a los espíritus rebeldes".

Apartado expuesto por Gotico666oscuro


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