†_Charles Baudelaire_†

Baudelaire y sus poesías malditas

Charles Baudelaire, el patriarca de los poetas malditos, nacio en Paris en 1821. " Las flores del mal " , su obra maestra, la escribio entre los 22 y 23 años. La aparicion de esta carta magna de la poesia maldita conmociono a la sociedad de su tiempo; sufrio proceso y fue obligado a amputar su obra. 100 años mas tarde, Baudelaire fue rehabilitado y su obra publicada de nuevo integramente. Charles Baudelaire murio en Paris a los 46 años, adicto al opio. Como sus coetaneos Rimbaud y Verlaine, tambien poetas malditos, Baudelaire vivio poco y siempre rozando el umbral de la locura.

Spleen

Cuando el cielo bajo y grávido pesa como una losa
sobre el espíritu gimiente víctima de largos enojos,
y que de el horizonte abrazando todo el círculo
nos depara un día negro más triste que las noches;

cuando la tierra está cambiada en un calabozo húmedo,
donde la esperanza, como un murciélago,
se va batiendo los muros de su ala tímida
y golpeándose la cabeza contra los techos podridos;

cuando la lluvia extendiendo sus inmensos regueros
de una vasta prisión imita los barrotes,
y que un pueblo mudo de infames arañas
viene a tender sus hilos en el fondo de nuestros cerebros,

las campanas de súbito saltan con furia
y lanzan hacia el cielo un horrísono aullido
como los espíritus errantes y sin patria
que se ponen a gemir obstinadamente.

Largos coches fúnebres, sin tambores ni música,
desfilan lentamente en mi alma; la esperanza,
vencida, llora, y la angustia atroz, despótica,
en mi craneo abatido planta su bandera negra.

Una carroña

Recuerda el objeto que vimos, alma mía,
aquella bella mañana de verano tan dulce:
al torcer de un sendero una carroña infame
sobre una cama sembrada de guijarros,

las piernas al aire, como una mujer lúbrica,
ardiente y sudando los venenos,
abría de una manera descuidada y cínica
su vientre lleno de exhalaciones.

El sol brillaba sobre esta podredumbre,
como para cocerla a punto,
y de rendir al céntuplo a la gran Naturaleza
todo esto que al mismo tiempo había unido.

Y el cielo miraba el esqueleto soberbio
como una flor abrirse.
El hedor era tan fuerte, que en la hierba
te creíste desmayar.

Las moscas zumbaban sobre este vientre pútrido,
de donde salían negros batallones
de larvas, que se deslizaban como un espeso líquido
a lo largo de estos viventes harapos.

Todo aquello descendía, subía como una ola,
o se lanzaba chispeante;
se habría dicho que el cuerpo, hinchado de un aliento vago,
vivía multiplicándose.

Y este mundo comportaba una extraña música,
como el agua corriente y el viento,
o el grano que un aventador de un movimiento rítmico
agita y devuelve a su harnero.

Y las formas se borraban y sólo eran un sueño,
un esbozo lento en venir,
sobre la tela olvidada, y que el artista acaba
solamente para el recuerdo.

Detrás de las rocas una perra inquieta
nos miraba con aire enojado,
espiando el momento de recuperar del esqueleto
el trozo que había abandonado.

_Y, por tanto, tú eres parecida a esta porquería,
a esta horrible infección,
estrella de mis ojos, sol de mi naturaleza,
tú, mi ángel y mi pasión.

¡Sí! tal serás, oh, reina de las gracias,
despues de los últimos sacramentos,
cuando irás bajo la hierba y las floraciones grasas,
a enmohecer entre las osamentas.

Entonces, ¡oh, mi belleza! dile al gusano
que te comerá a besos,
que he guardado la forma y la esencia divina
de mis amores descompuestos.

Expuesto por Gotico666oscuro

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