†_Los Templarios_†

Los Templarios

La Orden la fundan en 1118 en Jerusalém 9 caballeros franceses dirigidos por Hugues de Payens. Se denominan "los pobres comilitones de Cristo y del Templo de Salomón", ya que ante su pobreza, el Rey de Jerusalém Balduino II les cede como residencia una parte de su palacio, pegado a la mezquita de Al-Aqsa y encima de las ruinas del Templo de Salomón, incluyendo las caballerizas, que aún hoy pueden ser contempladas. 

La razón aludida por los 9 caballeros en Jerusalén para el establecimiento de la Orden en el Reino Latino fue supuestamente la protección de los Peregrinos a los Santos Lugares, en especial el camino Jaffa-Ramleh-Jerusalén: "se comprometieron a defender a los peregrinos contra los ladrones y malhechores y a proteger los caminos y a servir de caballería al rey soberano". 

En el año 1127 regresan Hugues de Payens y André de Montbard a Europa con el propósito de formalizar la Orden de acuerdo con las normas de la Iglesia de Roma. En efecto, se encarga a Bernardo de Claraval, reformador del Císter y sobrino de otro de los fundadores de la Orden (André de Montbard) esta tarea, obteniendo el definitivo apoyo de la Iglesia en el Concilio de Troyes en el año 1128. 

Sin entrar a analizar el movimiento sociológico que propició la creación de esta Orden, que curiosamente comprendía 2 de los 3 estados preconizados para la sociedad por la iglesia medieval (el de los monjes y el de los soldados), podríamos situarla como uno de los frutos de la reforma gregoriana, por el hecho de completar la obra de la "paz de Dios" mediante la integración de la caballería a la sociedad cristiana y al mismo tiempo ser un elemento de choque de la cristiandad conquistadora. Es cierto que el Temple nació en Oriente, pero es una creación original del cristianismo occidental. 

La Regla Primitiva era en esencia monacal y siguiendo la idea general de la del Císter. Los monjes-soldados estaban sometidos a los clásicos votos de obediencia, castidad y pobreza. A esta norma, denominada "Regla Latina", que fue aprobada en el mencionado Concilio de Troyes, hay que añadir las "Retractaciones" (1165) en relación a los usos y costumbres, los "Estatutos Jerárquicos" (1230-1240) que se ocupan de las ceremonias y las "Consideraciones" (1257-1267) que regulan la disciplina. Se les concede el conocido lema "Non nobis, Domine, non nobis, sed nomini tuo da gloriam" – No para nosotros Señor, no para nosotros, sino para la gloria de tu nombre- que encaja perfectamente con los Estatutos y los votos. 

Se les impone el hábito cisterciense de color blanco, así como el manto del mismo color para los caballeros y el negro para el resto de los estamentos inferiores. La cruz roja que lucían los profesos la concedió el Papa Eugenio III en el año 1145. 

En el año 1139 el Papa Inocencio II concedió al Temple la Bula "Omne Datum Optium", que otorga numerosos privilegios a la Orden: 1. Les permite conservar el botín tomado a los sarracenos. 2. Sitúa a la Orden bajo la tutela exclusiva de la Santa Sede, de forma que únicamente dependerá del Papa. 3. Confirma la exención de diezmos. 4. Prohíbe que se exija a la Orden ningún tipo de servicio u homenaje feudal. 5. Estipula la necesidad de tener la condición de profeso para ser elegido maestre. 6. Prohibe, tanto a los laicos como a los seglares, modificar la regla. Solamente el Maestre, con la venia del Capítulo, ostentará esa facultad. 7. Concede a la Orden la facultad de construir oratorios y capillas. 8. Les autoriza a tener sus propios capellanes y da instrucciones en relación a los mismos. 

Los Templarios, mientras tuvieron presencia en Oriente, no solamente libraron batallas, sino que sirvieron de banqueros para los peregrinos que de todas partes de Europa acudían a venerar el Sepulcro del Señor. · Terminadas las Cruzadas y perdidos los Santos Lugares (el último bastión cristiano, San Juan de Acre, se perdió en 1291), los templarios se retiraron a las 7 provincias en las que habían dividido Europa a efectos de su administración: Francia, Inglaterra, el Poitou, Aragón. Portugal, Hungría y La Apulia (al sur de Italia). El Maestre y su Capítulo trasladaron su residencia a la Isla de Chipre, para luego establecerse definitivamente en París.  · Entre los siglos XIII y XIV el Temple poseía un sólido imperio financiero, siendo consejeros económicos de la mayoría de las casas reinantes en Europa. 

La caída de la orden hay que tratarla como un pretexto para una operación de tipo político promovida por el rey de Francia, Felipe "el Hermoso", con la aquiescencia del Papa Clemente V. Las relaciones del rey francés con el Temple al principio fueron buenas, e incluso el Maestre Jacques de Molay fue padrino de uno de sus hijos. Los templarios habían hecho préstamos en varias ocasiones a la Corona de Francia, e incluso Felipe había solicitado su ingreso en la orden a título honorífico. 

Con su deseo frustrado y con sus arcas muy debilitadas, el rey Felipe de Francia vio como una solución el apoderarse de las propiedades del temple, con lo que de una vez conseguiría cancelar sus deudas y aniquilar a un poder que era como un estado independiente dentro de su reino. A estas alturas la Orden del Temple se veía disfrutando de una completa autonomía, sin que nadie – a no ser el Papa – pudiera llevar a cabo ingerencia alguna en sus asuntos. 

El 14 de septiembre de 1307 se dio la orden de apresar a los templarios de Francia, bajo tremendas acusaciones, entre las que se incluía la herejía. 

El Concilio de Vienne (1311-1312) decidía la supresión temporal de la Orden, sin juicio ni condena, pues ninguno de los cargos que se les imputaban pudo ser probado. 

El 18 de Marzo de 1314 Jacques de Molay, Maestre de la Orden, escuchó su sentencia personal que le condenaba a cadena perpetua. En ese momento se retractó de sus anteriores confesiones efectuadas bajo tortura y proclamó que las herejías imputadas eran falsas y que "la Orden del temple era santa, justa y católica." Todos los que estaban como él suscribieron esta nueva confesión y fueron declarados "relapsos", con lo cual la pena era una sola, morir en la hoguera. Esa misma noche fue quemado junto con otros 35 caballeros templarios en la Isla de los Judíos, frente a Notre dame, en París. 

En las demás provincias del Temple las reacciones fueron diversas, pero en ningún caso se llegó a la violencia de Francia. En Aragón, por el Concilio de Tarragona, fueron absueltos pasando a diversas órdenes, principalmente a la de Montesa como asímismo en Castilla y León. En Portugal, el rey Dionis creó especialmente la Orden do Cristo; en Alemania, donde por el sínodo de Maguncia se dictó sentencia absolutoria, los caballeros se dispersaron, siendo acogidos en su mayoría por la Orden Teutónica; en Italia se entendió la inocencia de la orden, pese a haberse utilizado tortura en las confesiones; en Inglaterra se condenó a los templarios a guardar penitencia (Concilio de Londres), pero no hubo violencia, y en Escocia nunca llegó noticia alguna de la disolución de la Orden, ni condena para losa pertenecientes a ella. 

 

Cuenta la leyenda, que en la misma pila crematoria, Jacques de Molay proclamó su inocencia y la de la Orden, y emplazó ante el "Juicio de Dios" al Papa Clemente V al cabo de un mes y al Rey Felipe el Hermoso en el plazo de un año. El Papa murió a los 40 días y el Rey en ocho meses. 

Muerto Jacques de Molay, se emprende una gran persecución en contra de los Templarios en todo el ámbito europeo. En los distintos países donde estaba asentada la Orden, se da a los caballeros un tratamiento respetuoso y benevolente, creando en algunos casos, una Orden nueva como en España (Montesa) y en Portugal (Orden do Cristo) para acoger a los templarios. Sin duda la más importante es la Orden do Cristo, que de hecho no consiste sino en un cambio de nombre del Temple en Portugal, conservando toda su estructura original. 

A la suspensión de la Orden, es evidente que se produce un reagrupamiento de los templarios a dos niveles: aquellos cuya pública actividad es conocida y vinculada a otras órdenes militares, y aquellos que intentan mantener la estructura original de la Orden en la clandestinidad. A la larga, es esta última decisión la que permite la supervivencia de la Orden del Temple hasta nuestros días. 

Es comprobable a través de las historias locales la persistencia y continuidad de la Orden. Indudablemente, hay un período oscuro que dura un par de siglos en que los templarios deben defender su tradición en secreto. Esto ha dado pié a toda una índole de habladurías sobre lo que se conoce como la Historia Oculta del Temple, basada más en la imaginación que en el rigor de la Historia. Pero la orden subsiste, dadas circunstancias indubitables en la historia universal, como es todo el período de los descubrimientos gracias a la cartografía y la experiencia en la navegación de los navegantes del Temple, la persistencia ininterrumpida de la Orden en Escocia, cuya fuerza se manifiesta en su apoyo a la dinastía Jacobita en defensa de su independencia y ya en el siglo XVII, en Francia, con la formación de la Garde Eccosse, organizada para la protección del Rey de Francia. 

La clandestinidad prácticamente termina con la proclamación de los Estatutos de 1705 y el Maestrazgo de Luis Felipe de Orleans. De aquí en adelante la Orden ya no se oculta y son notables los hechos históricos y sociales de grande y pequeña envergadura en los cuales se encuentran envueltos los Templarios, como su evidencia en la Revolución Francesa, en el Imperio de Napoleón I y en el de Napoleón III, la independencia de Grecia y, por último, su participación en la resistencia para la liberación de Francia durante la II Guerra Mundial. Todos estos son algunos de los hechos destacables a lo largo de casi 700 años. 

Paralelamente a la actividad social de la orden, se desarrolla durante todos estos siglos un gran impulso cultural y sobre todo científico-espiritual. 

Los Templarios llevan a cabo una vida silenciosa dedicada al estudio y perfección de la vida espiritual, tanto individual como colectiva. Sus consecuencias se conocen a través de diversas obras y trabajos que los eruditos reconocen como una seria contribución a la base cultural de la humanidad.

Apartado expuesto por Gotico666oscuro

Referencia: http://www.ladefuncion.com/articulos/templarios/LosTemplarios.htm

Link recomendado acerca de este tema: http://www.los-templarios.com.ar


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